Sabias que me desperte casi gritando cuando vi la imagen de el que vino a decirme a la cama, despues de mas de un mes del accidente, que todo estaba bien, que no tenia que preocuparme, que el entendia porque no lo fui a visitar al hospital, cuando estaba en estado de coma, antes que donaran sus organos; lo sabias.
Por eso es que no dudaste en usar esa arma contra mi. Confiabas en tu suerte, querias que no llegase antes que tu partieras. Como una senial de sal sobre mi frente querias marcarme para siempre.... querias verme llorar en mis pesadillas mientras vos estabas flotando sobre mi.... sin ninguna intencion de acercarte para decirte que estaba todo bien.... esa fue tu manera de castigarme.
Solo te olvidaste que las cosas cambian, que a veces por la persona por la que hoy damos la vida maniana le damos la espalda.
En nuestro ultimo dialogo me preguntaste si algo en mi habia cambiado y te dije que no, pero los dos sabiamos que si...
Te fuiste a la China y a Japon para conocer, sabiendo que tu final se acercaba y que desde este lugar terrenal no te va a quedar tiempo para conocer nada.
Yo te deje viajar, de la misma manera que te abri la puerta de la jaula cuando me dijiste que todo este vuelo empezaba para vos, mucho antes que supieras que el final de tus dias se acercaban.
No solo te abri la puerta, sino de tanto amor fomente tu viaje, sabiendo que ahi se terminaban nuestras tardes de cerveza y cine, de eternas charlas sobre la gente, se sentirnos especiales sobre todos.
Te volvi a ver por unos dias cuando volviste al pais a visitar y despues cuando me dijiste que te sentias mal, ahi no dude y me tome el primer trasatlantico hacia L.A..
Estuvimos casi dos semanas abrazados y cuando nos despedimos en el aeropuerto abrazandote supe que ese era realmente el adios.
Cuando tu destino estaba ya definido volviste al pais... y no te quise encontrar porque mi hijo llegaba al mundo y eso era para mi mas importante.
Una noche de sopor vinal tu amiga (la mejor) me llamo y me dijo que te habias muerto. Que asi y todo tu deseo fue que nadie me diga nada (y ella me lo dijo) no se si mi deseo esa noche fue querer escuchar de vos pero levante la copa y brinde por vos.
Hoy te siento (cada vez menos) flotando cerca mio preguntandote como es que no te llamo en medio de llantos desde una pesadilla nocturna.